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Hace unos años, Estados Unidos lo puso de moda, la excusa era la lucha mundial contra el terrorismo, la lucha por la libertad, por un mundo más bonito y más libre. Otros pensamos que eso era una excusa, era la estrategia de meter miedo a la población, para que sin que se dieran cuenta votasen que si a ciertas medidas que reducían las libertades a sus ciudadanos. Básicamente eran unas medidas que permitiesen violar su propia constitución en favor de la lucha contra los terroristas. El procedimiento fue simple, primero aterrorizar a su población durante décadas sobre un posible ataque terrorista a gran escala que terminase con la nación norteamericana, con el “país de las libertades”, después se provocó a los terroristas más torpes de la historia para que les diesen la excusa perfecta, para poder contraatacar. Poco después pusieron a votación el recorte de libertades, y en medio del pánico, nadie se opuso. Como era de suponer a la vez este miedo, servía para justificarse ante el mundo de los excesos que cometerían. Los resultados de esto a parte de la reducción de libertades en USA se hizo notoria. –bombardeos indiscriminados en Irak y Afganistán, prisión preventiva, sin derechos y sin ningún tipo de acusación y torturas, violando la convención de ginebra, casos como Guantánamo y Abu Graib entre otros. Traslado de sospechosos a países aliados en los que la legislación permite torturar, caso Egipcio, para hacer lo que la ley no les permite en su propio país. Vuelos secretos trasladando prisioneros. Uso de armas prohibidas, asesinatos selectivos, ataques preventivos, y un largo etcétera de violaciones de leyes internacionales-.
El caso, visto que no levanto más que unas pequeñas protestas en sectores pequeños, se empezó a poner de moda. Su máximo ejecutor Israel, se despacho de lo lindo. Las respuestas del ejército Israelí a lanzamientos de cohetes por parte de terroristas, fueron brutales, castigó a la población de Gaza entera, la metió en una especie de Getto de grandes dimensiones. Como respuesta al secuestro de dos soldados israelíes, El gobierno judío, destrozó el sur de Líbano y la franja de Gaza bombardeándolos sin cuartel, con armas prohibidas, las victimas inocentes se incrementaron de manera sonrojante. Nada sucedió, un pequeño tirón de orejas, y listos para volver a ejecutar cuando les apeteciese.
El siguiente fue Turquía, nadie le puso freno, con la excusa de los ataques sufridos ante el PPK kurdo, aprovechó para violar la soberanía de Irak, para entrar en su país y atacar a estar organización, USA solo hizo un tímido amago de estar en contra de eso, pero la cosa no fue mas allá, solo era un mero papel para no caer en mayor descrédito.
Ahora, lejos de países orientales, la moda sigue extendiéndose, y como no de la mano de otro aliado Neoconservador de los Yankis. El señor Uribe. Este más torpe que los anteriores, primero actuó y luego atemorizó. Primero bombardeos masivos, después asesinatos selectivos en territorio de Ecuador y en la propia Colombia, después entro en esta nación soberana, y para terminar les acusó. Las instrucciones eran claras, ya que se metió la pata, el objetivo es asustar a la gente y tratar de convencerles de que había motivos para violar la soberanía de Ecuador. Y como para acusar hay que tener pruebas, y Uribe no las tenia, las fabricó, pronto salió a la luz supuestas pruebas que demostraban una alianza entre Ecuador, Venezuela y las FARC (Un calendario en el que salía la imagen de Chávez y un archivo .doc que decía que los diplomáticos ecuatorianos estaban listos para reunirse con Reyes), y para poner la guinda al pastel, a Uribe no se le ocurrió otra cosa, que la ridícula idea de decir que las FARC están intentando obtener armas de destrucción masiva. Si nos intenta asustar con estas cosas, significa que barbaridades peores va a cometer. Dios nos coja confesados. Por cierto ¿y la ONU que?¿Ya no pinta nada en todo esto?

Proverbio indígena

En el interior del ser humano

se ha talado el bosque de su sensibilidad

y se ha secado el río de la esperanza,

por esto es preciso

¡Reforestar su corazón!

Este es uno de los abundantes proverbios de la tribu indígena Kogui de la sierra nevada colombiana, como siempre muy acertados, y siempre velando por la naturaleza. Por desgracia, nosotros el hombre blanco no somos así, nuestro principal objetivo es el bienestar, aunque así destruyamos toda la vida que nos rodea…

La llorona

Entre jadeos y sin parar de llorar y temblar, Manuel a sus 25 años, no cesaba de repetir:
- Nos lo hizo la llorona, fue ella, ella, ella, fue ella.
Sus padres y el psiquiatra salieron de la habitación, dejando la luz encendida y cerraron la puerta, para así permitir descansar a Manuel, era el procedimiento rutinario desde lo ocurrido hace 9 años.
Ya en el salón, el psiquiatra indicó a Hernán y Avelina, padres de Manuel, que en todo este tiempo su hijo no había avanzado en la terapia, le daba la impresión, de que el joven seguía reviviendo constantemente lo pasado aquella semana santa, por ello le pidió que hicieran un esfuerzo, y le volviesen a contar lo sucedido en esos días con todo detalle, para así tratar de encontrar una pista del porque el actual estado mental de Manuel.
Hernán al principio titubeó, pero al final se decidió a contar las últimas palabras con coherencia de Manuel, eran las palabras que pronunció las primeras horas después de lo sucedido, antes de sufrir el shock que ahora solo le permite repetir la frase de “Nos lo hizo la llorona, fue ella, ella, ella, fue ella“.
- Todo sucedió la semana santa del 1999, mientras acudíamos a la procesión del Viernes Santo. - Dijo Hernán, y prosiguió: - Manuel se aburría mucho ante esos acontecimientos y en un momento de despiste aprovechó para irse junto a sus amigos, Lina y Guillermo, para bañarse en el río. Con los 40º que marcaba el termómetro, era lo que mas le apetecía a los chicos, nosotros le dejamos ir, porque con 16 años, a un chico así ya no se le puede detener. -
Ahora Avelina, tomó la palabra: - Nuestro hijo dijo que mientras se bañaban, la corriente les llevo la pelota río abajo, y que sin dudarlo, la persiguieron, hasta lograr darle caza en una pequeña isla fluvial, que se extiende durante 2 Km. cuadrados. - Silenció en ese momento Avelina, comenzó a vacilar.
No le gustaba revivir esa historia, porque, aunque su hijo seguía con vida en la habitación opuesta, ella sentía que lo había perdido, ya no hablaba, salvo para repetir esas malditas palabras, tampoco sonreía, sus ojos aún mostraban ese brillo aterrador desde el primer día. Daba miedo, por ello temía que nadie querría hacerse cargo de el, cuando Hernán y ella se murieran. Como Avelina se derrumbó anímicamente, Hernán tomó la palabra otra vez.
- Una vez en la orilla de la isla, Lina, escuchó los llantos de un recién nacido, ellos Manuel y Guillermo se burlaron de ella, era imposible que un bebé estuviese en ese lugar, y las probabilidades de que una madre lo abandonase ahí, eran casi nulas, porque acceder no era fácil, y en aquella época apenas unos pocos poseían las barcas necesarias, y los que las tenían, no se acercaban allí, por lo antes mencionado, su ínfimo valor económico.-
Bebió un vaso de agua, y tras tomar aire, siguió relatando lo que Manuel les había contado, en aquel pequeño lapso de tiempo. - Lina los miro ofendida y se adentró en la selva, ellos le dijeron que no hiciese la tonta, que podría perderse, pero no podían permitir que ella se fuese sola, así que siguieron tras ella. A medida que se adentraban entre las palmas de bijao, los lloros del niño se hacían mas fuertes, por ello Guillermo y Manuel ya tomaron en serio a Lina. -
El islote, era una maraña de árboles, arbustos y todo tipo de plantas exóticas, pocos hombres se adentraban allí, dado su escaso interés económico, ya que en si, la isla no poseía ningún tipo de riquezas, tampoco era un lugar propicio para cultivar, ya que era bastante escarpado en algunas zonas, y mucho menos servia para pastar el ganado, ya que a pesar de lo pequeña que era, se trataba de una mini selva, bastante frondosa.

Hernán explico al psiquiatra: - Los tres decidieron que no podían dejar al niño a su suerte, seria cuestión de horas de que muriese, así pues continuaron adentrándose entre los matorrales, en dirección de los sonidos, mientras lo hacían, Guillermo quiso hacerse el gracioso, intentando asustar a sus amigos contándoles el viejo mito que recorre toda América, sobre la llorona. - Hernán guardó silencio, toda la casa se contagió, fue tal el silencio que hasta se le podía escuchar.
Ese mito cuenta sobre una mujer indígena enamorada de un colono español, tenían una bonita relación, ella a su vez, se quedo embarazada de este hombre. Pero antes de que ella diese a luz, tuvo que partir a la guerra. Ella tuvo su niño mientras lo esperaba, pero un día, le llegaron noticias de que el colono español, había conocido a una joven de la cual se había enamorado, y que su intención era no volver con esa vieja india. La mujer indígena, encolerizó y llevo a su recién nacido al río, entre llantos, lo ahogó. Después decidió quitarse la vida. Cuenta la leyenda que Dios la maldijo y que ahora vaga en pena por las selvas americanas, se aparece habitualmente en semana santa y se dedica a asesinar cruelmente a la gente que encuentre en los ríos y lagos, al que la mire le arranca los ojos. También dice la leyenda que atrae a sus victimas con el sonido de un bebe llorando, y con sus propios sollozos.
- Vamos continua Hernán, no pares ahora, recuerda todos los detalles y cuéntalo todo - Dijo el psiquiatra con entusiasmo, pero a la vez con compasión, y a su vez para romper la pausa establecida.
Hernán bajó la cabeza y dijo: - Los chicos llegaron a una zona libre de matorrales, una especie de campito, al final de ella había robles. El sonido procedía de ahí. Los chicos temerosos, por haber escuchado esa historia, comenzaron a sentir escalofríos, pero no podían dejar al niño morir. Lograron llegar al robledal y vieron entre uno de los árboles, en una de sus ramas superiores, una canasta, con mantas y lazos azules. Alrededor de la canasta 6 buitres se apostaban, eran enormes, daban terror. En ese momento los gritos del niño se dejaron de oír. Los chicos pensaban como poder recuperarlo pero unos ruidos salidos de un matorral les interrumpieron, los lloros del bebe volvieron, salían de esos matorrales, y cada vez se hacían mas agudos. Presa del pánico enloquecieron, pues no podían asimilar lo que estaban viendo, era un vestido de novia andante, con unos ojos rojos que no paraban de llorar, estaba pálida, sangrante, y un olor fétido comenzó a inundarlos. La reacción de los chicos fue correr y no mirar atrás. -
Tras otra pausa de Hernán, quiso zanjar la historia, contando el final: - Manuel sollozando me reveló que Guillermo tropezó con una raíz saliente y se fue al suelo, nada mas supieron de el, ni lo escucharon, ni lo vieron, Lina y el, siguieron corriendo, por temor a la Llorona. Con suerte lograron llegar al río y sin pensárselo dos veces se tiraron a el para llegar a la otra orilla, eran 300 metros, los dos nadaban juntos, Lina un poco mas rezagada. En ese momento quedaron absortos al ver que la Llorona les seguía, flotaba en el agua, Manuel dice que hizo un esfuerzo final y logró llegar a la orilla, allí se dio la vuelta, y no vio nada, ni rastro de la llorona, ni rastro de Lina. Se tumbó en la orilla y perdió la conciencia. -
- Mas tarde -, dijo Hernán, - Un campesino de la zona, nos vino a avisar, había encontrado a nuestro hijo, en la orilla, temblando, inconsciente, es cuando fuimos a buscarlo y al despertarlo me contó todo eso. Después con esa locura se quedó.
Avelina que tenia los ojos llorosos, interrumpió a su marido: - Días después comenzó la búsqueda de los otros chicos, el primero de ellos, Guillermo, fue encontrado entre unas plantas en el islote, tenia el vientre abierto, arrancadas sus entrañas, dicen los policías, los buitres estaban comiendo su cuerpo, sus ojos, jamás aparecieron, se dice que se los llevo la llorona. Respecto a la chica, Lina, perdida en el río, nunca fue encontrada, por mas que se buscó en esas aguas no se localizó cadáver ninguno. Todo fue un misterio, desde aquella, el mito de la llorona, está mas vivo que nunca. -
Bien, gracias por contar una vez mas la historia, he prestado mucha atención, nos vemos el próximo miércoles, probaremos otro tratamiento con Manuel. - Informó el psiquiatra y tras despedirse, salio de la casa. Por el camino pensó en que todo era muy extraño, y que le parecía raro que nadie hubiese pensado que el chico Manuel, era el principal sospechoso.

Fin

Esta historia es mito popular de Colombia y en general de toda América, sobre todo de México. Tiene innumerables variantes, según la zona, pero lo curioso es que entre las zonas selváticas, los campesinos locales se aferran a creer en ella. Cuando aparecen cadáveres en ella, culpan a la llorona.

Vivencias en Colombia (III)

La historia que hoy os voy a contar es una de las miles que existen a lo largo y ancho del país con parecidas consecuencias. Esta historia cuenta la juventud vivida por Diego y Edwin, dos hermanos, el primero tiene ahora 27 años, el segundo 29. Esta historia me la cuenta Diego mientras nos tomamos unas cervezas Costeñas en una típica barraca colombiana.

Diego hoy en día se gana la vida como conductor de una moto, trabaja como moto taxista, cobrando mil pesos la carrera, es decir unos 30 céntimos de euro el viaje, en un buen día puede llegar a hacer 6 euros, la competencia es mucha y la demanda es poca, así trata de salir adelante y de darle una vida lo mas digna posible a su hijo y a su mujer. A medida que nos vamos tomando las cervezas se va soltando y me va contando como fue su juventud. Empieza diciéndome que debido a la miseria en la que vivía el pueblo en general, la mayoría de los jóvenes veían como única salida para sobrevivir integrarse al mundo de la violencia, la oferta de trabajo era muy variopinta, se busca raspador de coca… se necesita sicario… se paga bien por ser paramilitar… buen sueldo por luchar en la selva como guerrillero… narcotraficante necesita guardaespaldas… Es decir un futuro laboral de lo más prometedor y enriquecedor.

Prosigue y me cuenta que cuando el tenia 17 años, su hermano Edwin, deja la familia para irse a trabajar como buscador de oro, a una vereda situada a unos 40 km en las montañas que se abalanzan amenazantes sobre los alrededores del pueblo. Sin su hermano mayor ahora buscando oro, y sin su padre fallecido años antes, también a causa de la violencia. Es el quien tiene que trabajar duro para sobrevivir tanto el como su madre. Se niega a ser un delincuente, asi que intenta prosperar como limpia zapatos callejero, pero debido a las condiciones del lugar no es lo más favorable. Después comienza a vender Chuzos de carne (Una especie de pincho moruno) por las calles para un comerciante, el sueldo es una miseria y trabaja 15 horas diarias. Mas adelante es contratado por una arenera, su labor acarrear diariamente durante 12 horas, sacos de 20 kilos en el hombro. Debido a la dureza del empleo y lo poco gratificante de la tarea, decide al cumplir 19 años alistarse en el ejercito. Curiosamente es destinado a la base de su pueblo.

Se entrena duro y pronto lo envían a las veredas a combatir a la guerrilla. En uno de estos enfrentamientos un guerrillero le consigue alcanzar con una bala en el hombro, a consecuencia de ello se queda unos meses de baja para apurar su recuperación.

Pasado un tiempo. El ejército es informado que un importante comandante guerrillero permanece apostado en una vereda cercana llamada la 70. Los generales de las fuerzas armadas deciden enviar un contingente para combatir a este líder de la guerrilla, en este contingente está destinado Diego.

Traga saliva, se toma un respiro y me sigue contando, dice que la operación no salió todo lo bien que debería, ya que un chivatazo previene a la guerrilla y provoca una emboscada de esta a los militares. En este momento se le nota muy nervioso, y me dice en varias ocasiones, que llovían las balas, que salían de los árboles. Creía que no saldría vivo, pero poco a poco el ejército presiona a la guerrilla, la cual se va replegando. A medida que pasan las horas de combate, van apareciendo cadáveres de guerrilleros y también prisioneros. Debido a la reciente lesión de Diego, este forma parte de la retaguardia y recibe la orden de custodiar a 3 prisioneros insurgentes, mientras continúen los combates. Su sorpresa se hace evidente al comprobar que uno de ellos es su hermano Edwin, lo nota cambiado, delgado como si tuviese la peste, sucio y extenuado, con mirada triste y también sorprendido al ver a su hermano Diego vestido de militar. Como Diego conoce los castigos y torturas que reciben los guerrilleros capturados por el ejército, decide soltar a su hermano, le dice que se escape y que no vuelva a luchar junto a la guerrilla. Edwin desaparece entre la selva, en dirección contraria al conflicto.

Tras los combates Diego es juzgado y castigado a una temporada en el calabozo, después de esa pena, lo expulsan del ejercito, por haber dejado huir un guerrillero, por haber querido tanto a su hermano. Tiene que abandonar el campo e irse a la ciudad, por amenazas de los paramilitares, no le perdonan tener un hermano guerrillero. Después de 5 años vuelve a su pueblo y decide trabajar como moto taxista. Allí su tío, pastor evangélico le cuenta que hace dos años su hermano Edwin hizo aparición en su casa por la noche, herido de bala en un brazo, había vuelto a la guerrilla, tras ese último combate había decidido dejar la vida en la selva, los combates, el hambre, la persecución del ejército. Pidió ayuda a su tío y este le habló del programa de desmovilización que ofrece el gobierno. Ahora Edwin, vive protegido, en otra zona del país, es pastor evangélico, y ha tenido que cambiar su nombre para evitar ser perseguido por los paramilitares. Ha encontrado tranquilidad y prosperidad, predicando sobre la Biblia. Hoy los dos van progresando, lejos de la violencia, lejos de las armas.

Vivencias en Colombia (II)

Como decía en el primer capitulo sobre mi periplo por el extranjero, había llegado a mi destino 15 horas después de partir de Medellín, el viaje había sido bastante tranquilo excepto en la llegada, al haber caído en un reten paramilitar, aun así, después de eso nos fuimos a descansar placidamente a pesar del fuerte calor de la zona, que no suele bajar en todo el año de los 40º.

Tras habernos repuesto de tal viaje, nos pusimos de acuerdo para visitar a un vecino, con buenas relaciones en la familia, que conocía al comandante paramilitar de la zona llamado Hector, el objetivo no era otro que confirmar mi presencia en el pueblo, comentarle cuales eran mis fines, y demostrarle que era totalmente neutral y que no formaba parte de ningún grupo guerrillero. Este es el procedimiento típico en las zonas rurales de Colombia, cuando un forastero llega a un lugar controlado por algún grupo insurgente, contrainsurgente o cualquier grupo hostil al margen de la ley, se debe informar a quien este al mando y demostrarle que no se pertenece al bando contrario. En caso de no hacerlo corres riesgo de que ellos te busquen a ti y terminen por interrogarte, en el caso mas extremo aunque común, finalicen fusilándote en cualquier chalupa y tirándote río abajo, si no logras quitarlos de dudas. Por mi parte no fue complicado, el tener una magnifica relación amistosa con el teniente de la policía, ya mucho antes de viajar al lugar, es de por si una muy buena razón para ser respetado por los paramilitares.

Por lo que pude saber, ya que no tuve la oportunidad de conocer a Hector, este dijo que estuviese tranquilo, que los turistas son muy bien recibidos, que atacarles seria perjudicar al propio pueblo colombiano, y que mientras el fuese el comandante no solo no me haría daño, si no que ordenaría que me protegiesen. Quizás mi suerte seria diferente hoy día, que me llegan informaciones de que el teniente de la policía ha sido destinado a otro departamento y que el comandante paramilitar ha sido asesinado de ocho tiros en la cabeza. En principio se dijo que fue un ajuste de cuentas.

Hoy ya se sabe que tras el homicidio de Hector y el de muchos miembros de las AUC está un nuevo grupo de Autodefensa de extrema derecha, las Águilas Negras, este grupo del que poco se sabe esta financiado por grupos narcotricantes como los temidos Pepes, los Boyacos, y los Pulpos. Y se rumorea que están asesinando a antiguos líderes de las AUC, primero por tomar el control de la coca y de sus combatientes, y por ultimo para evitar que estos suelten información relevante sobre la parapolítica, que pueda salpicar a más congresistas y senadores. Este es unos de los cientos de grupos violentos creados en el país y de los muchos que se crearan para sembrar terror, dolor y aparcar eternamente un deseado proceso de paz.

Esto es parte de esa espiral de violencia que sacude Colombia, desangrándola, mutilándola y ante la cual el mundo cierra los ojos y culpabiliza, tan solo a uno de los actores de este conflicto a las FARC, como si el resto de actores, los grupos al margen de la ley de extrema derecha o grupos de narcotráfico apoyados por las instituciones publicas no estuviesen cometiendo continuamente crímenes contra la humanidad. Con estas crónicas espero contribuir en la tarea de algunos de mostrar al mundo que, a diferencia de lo que muestra la prensa internacional, la violencia es propiciada por la derecha y por la izquierda, que hay que luchar contra todos los grupos al margen de la ley, sin eximir a ninguno de culpas, todos son asesinos FARC, ELN, AUC, Águilas Negras, Narcotraficantes y otros grupos extorsionadores. Culpabilizando solo a parte del conflicto se lograra que unos asesinos se legitimen y los otros se radicalicen en pos de esas decisiones hipócritas.

continuará…

Vivencias en Colombia (I)

Ya en España, después de mi viaje por Colombia y tras haber recopilado muchas historias sobre la violencia que se vive en ese país, voy a tratar de escribir aquí, algunas de las cosas que fui escuchando. Lo redactaré en varios capítulos, y por desgracia no podré añadir fotos, ni decir los nombres reales ni de las localizaciones, ni de los protagonistas, sobre todo por preservar su privacidad, ya que podría meter en problemas a esas personas o a mí. Por otra parte tuve problemas con mi cámara y no pude recuperar casi ninguna de las imágenes que saqué. Se que con esto se pierde un poco de veracidad, pero cada quien que opine lo que le apetezca.

Después de unos días de reposo por Medellín decidimos mi novia colombiana y yo, ir a su pueblo, donde ella trabajaba para el estado, registrando niños que viven en la selva, y tratando de matricularlos en el sistema revolución educativa colombiana, impulsado por el presidente Uribe. Mi objetivo, era ayudarla en su tarea y así envolverme en esa cultura tan diferente a la nuestra, y de paso conocer el conflicto de una manera mas cercana, poder escuchar las voces de los que viven el conflicto a todas horas, diferente al cuento de siempre, del político de turno que manipula las cifras según su conveniencia, o del típico periodista que distorsiona la información según afecte o no a lo defendido por su compañía.

Este pueblo, al que me dirigí está ubicado en una zona rural clasificada como una de las múltiples zonas rojas del país. Lo de zona roja no viene por mariscos infectados por bacterias, ni cosas por el estilo. Si no por ser un lugar con constante presencia de paramilitares y guerrilleros. Donde los combates entre ellos, el ejército y la policía es algo cotidiano. Allí los asesinatos y ajustes de cuentas, son el pan nuestro. Y la falta de ley, y la presencia de una brutal violencia se hacen notar constantemente.

Buscando información sobre el lugar descubrí que es un lugar inhóspito de unos 60.000 habitantes, en medio de la selva, una pequeña ciudad que vive de los transportes fluviales en chalupas y yonzos, transportes terrestres en moto taxis, y sobre todo del oro, una de las mayores reservas de oro del mundo. Pero el motor real de su economía es el oro blanco, es decir el negocio de la coca y en menor medida el de la marihuana. Al conocer más de cerca todo lo que mueve este negocio, me di cuenta que lo que en ese país empezó como una guerra política, se ha transformado ahora en una batalla por el control del negocio de la droga. El lugar en si, es precioso, un paraíso natural, está emplazado entre las curvas de diversos ríos, donde el acceso solo es posible por transporte fluvial, y en medio de las faldas de la selva amazónica. Allí no me canse de ver cientos de especies, que antes solo había disfrutado en los documentales de la 2.

La primera de las historias y ya para terminar este primer articulo a modo introductorio, la viví en primera persona, de camino a este pueblo. Se trataba de un día festivo en el cual casi la totalidad de las gentes respetan el no trabajar. Excepto los buscavidas que aprovechan para cobrar más, debido a la escasez de transportes en esa clase de días. Dado que nos urgía llegar al lugar de destino, decidimos pagarle el doble de lo que te cobran un día normal por ese mismo tramo, en principio regateamos con el taxista para que nos bajara el precio por llevarnos de una pequeña ciudad situada a 3 horas al otro margen del río del pueblo, por unas carreteras de barro, en las que a menudo hay que bajar del medio de transporte para empujar y así lograr salir de los charcos de barro. Al no lograr disuadir al taxista sobre un precio menor, nos resignamos a pagar lo que nos pidió en un principio. La urgencia lo valía. El en todo momento nos aclaraba que era un viaje arriesgado, ya que es una zona controlada por los paramilitares, y por tanto solo tienen derecho a cruzarla los taxistas que trabajan para ellos, o bien los que paguén la vacuna, y el jamás había pagado una. La vacuna es un impuesto que organizaciones como las AUC, ELN o FARC hacen pagar a empresarios, comerciantes o campesinos, por explotar tierras o negocios donde ellos operan. El no pagarlo supone la obligación de exiliarte o bien el propio asesinato o el de miembros de tu familia.

Tras decidir asumir los riesgos, comenzamos ese pequeño viaje, por una serpenteante carretera, adentrándose en la selva. De vez en cuando a ambos lados de la carretera nos encontrábamos pequeñas veredas, con chozas de madera y paja, gallinas y algún que otro marrano. Gente totalmente en la miseria, viviendo al límite con una agricultura pobre, de subsistencia y dos o tres animales como garantía de supervivencia. A medida que nos adentramos en la jungla pasamos sin ningún problema un par de retenes militares, documentación en mano continuamos el viaje sin inconvenientes. Pero ya cuando nos quedaban 15 minutos para el destino caímos en otro reten, esta vez no era militar, si no paramilitar. Pararon el taxi una pareja de paracos de las AUC, la verdad el susto fue grande, mi novia me dijo que no hablase, si supiesen que era Español podrían pedirme dinero. El caso es que tenían un objetivo fijo, que era el taxista, por ello no se fijaron mucho en nosotros. En primer lugar le robaron el dinero que le habíamos pagado por el trayecto, después nos hicieron bajar y nos pidieron que continuásemos el tramo final a pie. Por si acaso no hicimos preguntas, no miramos atrás, y aligeramos el paso. Sin embargo del taxista no volvimos a saber más, esperemos que no haya corrido peor suerte, al fin y al cabo solo trataba de ganarse dinero honestamente.

Al llegar a la orilla del río tuvimos que cruzarlo de manera obligada en los yonzos de los paramilitares, después de eso, arribamos a nuestro destino y descansamos 15 horas después de partir de Medellín hacía el nordeste del país.

continuará…

Algo ronda por mi cabeza

y no logro saber que es…

Todos los que me conocéis, sabéis que soy una persona propensa a mitificar mis películas y series de televisión favoritas, además muchos de vosotros me preguntáis como es que aun no escribí sobre el film que idolatro. Pues bien, creo que es el momento de hablar sobre el. Este no es otro que Ciudad de Dios.

La película salio a la luz en el año 2002 de mano de Fernando Meirelles, director brasileño, también la producción es de este país. Y es una obra sacada de la novela de Paolo Lins quien se basó en acontecimientos reales ocurridos en la fabela de Río de Janeiro. Fue nominada a 4 Oscars por la mejor dirección, guion adaptado, director de fotografía y montaje que no ganó porque exactamente se los llevó el exageradamente vanagloriado, El señor de los Anillos: Las dos torres.

Creo que hablar de esta película en este blog es un acierto, porque nos muestra la cruda realidad existente en prácticamente toda Latinoamérica, esto nos permite ver lo agraciados que somos por haber nacido en un país desarrollado. Y nos enseña lo duro que es salir adelante en otro no tan agraciado como Brasil, en el cual, en todos los estratos y estamentos hay corrupción. De esta temática trata exactamente la película, en ella somos testigos de los acontecimientos desarrollados en la vida de Buscapé en 3 décadas distintas, desde los años 60 a los 80. Este joven sueña con ser de mayor fotógrafo profesional, pero las condiciones que le rodean no son las mas favorables para triunfar, aunque con el debido esfuerzo y con muchísima suerte el sueño se puede lograr, esta es la mayor lección que de aquí podemos extraer.

En Ciudad de Dios se puede observar que la única manera de progresar es delinquir, robar, traficar y asesinar a quien pise tu negocio. A diferencia de Holliwood donde el film estaría plagado de persecuciones, tanto a pie como en coche, y en la que además observaríamos un sin fin de explosiones colosales, asesinos preparados para matar sigilosamente y a los mas brillantes policías entrenados en todo tipo de artes marciales y licenciados en CSIlogia. En cambio en la mejor película que ha dado el cine brasileño podemos encontrarnos con la cruda realidad que no deja a nadie indiferente. Policías corruptos, traicionando su conciencia por dinero, gente sin escrúpulos que no dudan en asesinar niños, en violar mujeres y en masacrar a la banda rival, todo para tener bajo su poder la fabela mas pobre de Río. 135 minutos acompañados de la mejor música, los mejores tópicos y picarescas del Brasil. Una trama llena de traiciones y de acciones, con sus consecuentes reacciones en mano de los personajes mas entrañables, casi en su mayoría habitantes reales de la propia fabela.

A los que no la vieron la recomiendo encarecidamente, y a los que ya tuvieron el placer de disfrutarla que se animen a dejar aquí sus conclusiones al respecto.

Este artículo es en homenaje a todos los personajes: Buscapé, Ze pequeño (Dadinho), Bené, Cabeleira, Marreco, Cacerola, Cabeçao, Thiago, Cenoura, Mané Galinha, Berenice, Angelica, Alicate, Barbantinho, Paraiba, Tuba, Neguinho, Filé com fritas y por supuesto a todas las ratillas.

La desgracia de los Secoya

Como decía en el artículo anterior los Secoya y otras tribus de la zona han sufrido el peor derrame de chapapote de la historia mundial por parte de Texaco, en su propia selva, sus ríos, sus lagos, sus campos de cultivo. Pero bien sabemos que las desgracias no vienen solas, estes indígenas después de ver perdido prácticamente su territorio, hay que recordar que de 1 millón de hectáreas, ya solo conservan 40 mil. Comenzaron a sufrir el acoso de la compañía occidental de petróleos OXY, de la misma manera que la sufrieron los U’wa de los que también os hablé aquí. Los Secoya divididos debido a varias décadas de colonización y reducidos a 500 personas de las 70.000 que conformaban la tribu, cansados de las negociaciones, engañados y presionados, terminaron aceptando que la OXY entrase en sus territorios, para explorar si existía alguna bolsa de petróleo en los últimos territorios que poseen. Y los peores presagios se cumplieron, la compañía occidental localizó una de las bolsas petrolíferas mas grandes del país.

La OXY la cual ya demostró en territorio U’wa que si no consigue permisos de explotación lo hará por medio de la piratería, se preparó para la explotación sin permiso de los Secoya, los cuales no supieron como reaccionar. Fue entonces cuando la OINCE (Organización Indígena Nacionalidad Cofán de Ecuador), Acción Ecológica y la Oilwatch alarmados por la noticia, organizaron un viaje a los territorios Secoya, para explicarle las experiencias vividas por estas organizaciones y cooperar y asesorarlos en su lucha contra la OXY.

En esta convención escucharon las experiencias de los mas decididos líderes indígenas en las luchas contra las petroleras. Lorenzo y Armando Muelas líderes de los Guambianos, y Luís Tegría y Berito Cobaria líderes U’wa. Las palabras de estos dirigentes, sobretodo la de Berito Cobaria llegaron a los mas profundo de los corazones Secoya, y en palabras de su propio líder Humberto Piyaguaje encendieron la llama que estaba a punto de apagarse en territorio Secoya.

Cansados de los abusos por occidente, las enfermedades que traen los colonos, de los muertos por cáncer causados por la contaminación, y de su segregación cultural propiciada por este neocolonialismo, han decidido emprender una nueva lucha contra los mangantes del petróleo, unirse culturalmente y derramar su sangre si es necesario.

Pero como siempre, ante este tipo de injusticias, los medios de comunicación hacen oídos sordos. Quizás porque como se suele decir, ojos que no ven corazón que no siente, y si la gente no sabe que esto está sucediendo, jamás pondrá el grito en el cielo. Por eso desde la aldea, pedimos que continúe la resistencia de los pueblos indígenas.

Como en cualquier nación en la que aún queden culturas indígenas, en Ecuador también se sostiene una dura batalla contra el petróleo y los mangantes del petróleo. La pesadilla en este país comenzó en 1967 con la llegada de Texaco-Chevron a la selva amazónica ecuatoriana. Está empresa norteamericana se dedico a explotar unos 1500 millones de barriles de oro negro en unos 400 pozos aproximadamente. Pero el pago que hizo a los pobladores de esta selva no solo fue a la baja, si no que se trato de un exterminio en toda regla. Cuando Texaco terminó la explotación de todo este petróleo, se fue del país provocando el mayor desastre ecológico mundial en lo referente a derrames de chapapote, la dimensión de esta desgracia fue tal, que se compara con Chernovil.

Los daños ocasionados fueron de diversa consideración, a causa de estas actividades, deforestaron cerca de 1 millón de hectáreas de selva virgen, vertieron alrededor de 30.000 millones de galones de crudo, enviados directamente a ríos, lagos o agujeros en la propia selva, que hoy día serán imposibles de recuperar. Esto a su vez propició la muerte de los peces, de los animales que bebieron el agua, y conllevo a la casi extinción de infinidad de especies en la zona.

Pero lo que mas llama la atención fue el daño que se hizo a las tribus indígenas que habitan la zona. Las tribus Tetete y Sansahuari fueron extinguidas totalmente, hoy día ya solo podremos saber de ellas a través de libros. Los Cofán, Secoya, Siona, Quichua y Huaorani fueron reducidos hasta cifras alarmantes, los casos mas preocupantes fueron los de los Secoya que pasaron de 70.000 habitantes a tan solo 500, a los cuales les despojaron sus tierras, del millón de hectáreas que poseían, hoy solo conservan 40 mil hectáreas. Los cofán por su parte pasaron de ser 15000 a menos de 2000. Y los Siona tan solo sobreviven 400 personas.

Por su parte estas tribus, están sufriendo los mayores índices de cáncer de todo Ecuador, debido a que por desconocimiento estuvieron años bebiendo las aguas contaminadas. Con lo cual el goteo de muertes continua.

En este exterminio indígena, digno de las películas del oeste, tuvieron que ver muchos factores, no solo la deforestación, contaminación y aniquilación de la fauna que les rodea, si no que fueron décadas sufriendo la fragmentación de sus sociedades. Primero por la construcción de ciudades alrededor de sus asentamientos, debido a la llegada de miles de colonos alentados por el auge petrolífero. A esto le siguieron las enfermedades nuevas traídas por los colonos, que los chamanes indígenas no sabían curar, además de la prostitución, el alcohol y el significado y valor del dinero, que cambiaron los ideales entre los jóvenes indígenas.

Pero estas últimas tribus, quieren vender cara su derrota y llevan varios años en el juicio mas importante de la historia de Ecuador, todas ellas se unieron y demandaron a Texaco, ya obtuvieron una pequeña victoria, pero la autentica resolución sigue siendo retrasada año tras año por los abogados de Texaco-Chevron, de todos modos por mucha compensación que reciban, acaso ¿La destrucción de la selva tiene precio?, ¿La extinción de especies es recuperable?, ¿La extinción de las tribus indígenas y la perdida de estas culturas tiene compensación posible?. Y aunque con eso se pueda abrir un atisbo de esperanza entre las comunidades indígenas, la realidad es mas desalentadora ya que en estos territorios siguen las explotaciones petrolíferas de mas de 15 compañías internacionales, entre ellas nuestra querida Repsol. Y por desgracia, por este país van pasando los presidentes y siguen cerrando los ojos a los primeros moradores, negándoles la libertad que ellos mas que nadie se merecen. Quizás por ello el desencanto con Correa por haber dado mas permisos de explotación en la zona a la compañía estatal Petroecuador. Os adjunto un powerpoint de mano de oilwatch.org que nos da una idea de las consecuencias del desastre ecológico.