Vivencias en Colombia (I)


Ya en España, después de mi viaje por Colombia y tras haber recopilado muchas historias sobre la violencia que se vive en ese país, voy a tratar de escribir aquí, algunas de las cosas que fui escuchando. Lo redactaré en varios capítulos, y por desgracia no podré añadir fotos, ni decir los nombres reales ni de las localizaciones, ni de los protagonistas, sobre todo por preservar su privacidad, ya que podría meter en problemas a esas personas o a mí. Por otra parte tuve problemas con mi cámara y no pude recuperar casi ninguna de las imágenes que saqué. Se que con esto se pierde un poco de veracidad, pero cada quien que opine lo que le apetezca.

Después de unos días de reposo por Medellín decidimos mi novia colombiana y yo, ir a su pueblo, donde ella trabajaba para el estado, registrando niños que viven en la selva, y tratando de matricularlos en el sistema revolución educativa colombiana, impulsado por el presidente Uribe. Mi objetivo, era ayudarla en su tarea y así envolverme en esa cultura tan diferente a la nuestra, y de paso conocer el conflicto de una manera mas cercana, poder escuchar las voces de los que viven el conflicto a todas horas, diferente al cuento de siempre, del político de turno que manipula las cifras según su conveniencia, o del típico periodista que distorsiona la información según afecte o no a lo defendido por su compañía.

Este pueblo, al que me dirigí está ubicado en una zona rural clasificada como una de las múltiples zonas rojas del país. Lo de zona roja no viene por mariscos infectados por bacterias, ni cosas por el estilo. Si no por ser un lugar con constante presencia de paramilitares y guerrilleros. Donde los combates entre ellos, el ejército y la policía es algo cotidiano. Allí los asesinatos y ajustes de cuentas, son el pan nuestro. Y la falta de ley, y la presencia de una brutal violencia se hacen notar constantemente.

Buscando información sobre el lugar descubrí que es un lugar inhóspito de unos 60.000 habitantes, en medio de la selva, una pequeña ciudad que vive de los transportes fluviales en chalupas y yonzos, transportes terrestres en moto taxis, y sobre todo del oro, una de las mayores reservas de oro del mundo. Pero el motor real de su economía es el oro blanco, es decir el negocio de la coca y en menor medida el de la marihuana. Al conocer más de cerca todo lo que mueve este negocio, me di cuenta que lo que en ese país empezó como una guerra política, se ha transformado ahora en una batalla por el control del negocio de la droga. El lugar en si, es precioso, un paraíso natural, está emplazado entre las curvas de diversos ríos, donde el acceso solo es posible por transporte fluvial, y en medio de las faldas de la selva amazónica. Allí no me canse de ver cientos de especies, que antes solo había disfrutado en los documentales de la 2.

La primera de las historias y ya para terminar este primer articulo a modo introductorio, la viví en primera persona, de camino a este pueblo. Se trataba de un día festivo en el cual casi la totalidad de las gentes respetan el no trabajar. Excepto los buscavidas que aprovechan para cobrar más, debido a la escasez de transportes en esa clase de días. Dado que nos urgía llegar al lugar de destino, decidimos pagarle el doble de lo que te cobran un día normal por ese mismo tramo, en principio regateamos con el taxista para que nos bajara el precio por llevarnos de una pequeña ciudad situada a 3 horas al otro margen del río del pueblo, por unas carreteras de barro, en las que a menudo hay que bajar del medio de transporte para empujar y así lograr salir de los charcos de barro. Al no lograr disuadir al taxista sobre un precio menor, nos resignamos a pagar lo que nos pidió en un principio. La urgencia lo valía. El en todo momento nos aclaraba que era un viaje arriesgado, ya que es una zona controlada por los paramilitares, y por tanto solo tienen derecho a cruzarla los taxistas que trabajan para ellos, o bien los que paguén la vacuna, y el jamás había pagado una. La vacuna es un impuesto que organizaciones como las AUC, ELN o FARC hacen pagar a empresarios, comerciantes o campesinos, por explotar tierras o negocios donde ellos operan. El no pagarlo supone la obligación de exiliarte o bien el propio asesinato o el de miembros de tu familia.

Tras decidir asumir los riesgos, comenzamos ese pequeño viaje, por una serpenteante carretera, adentrándose en la selva. De vez en cuando a ambos lados de la carretera nos encontrábamos pequeñas veredas, con chozas de madera y paja, gallinas y algún que otro marrano. Gente totalmente en la miseria, viviendo al límite con una agricultura pobre, de subsistencia y dos o tres animales como garantía de supervivencia. A medida que nos adentramos en la jungla pasamos sin ningún problema un par de retenes militares, documentación en mano continuamos el viaje sin inconvenientes. Pero ya cuando nos quedaban 15 minutos para el destino caímos en otro reten, esta vez no era militar, si no paramilitar. Pararon el taxi una pareja de paracos de las AUC, la verdad el susto fue grande, mi novia me dijo que no hablase, si supiesen que era Español podrían pedirme dinero. El caso es que tenían un objetivo fijo, que era el taxista, por ello no se fijaron mucho en nosotros. En primer lugar le robaron el dinero que le habíamos pagado por el trayecto, después nos hicieron bajar y nos pidieron que continuásemos el tramo final a pie. Por si acaso no hicimos preguntas, no miramos atrás, y aligeramos el paso. Sin embargo del taxista no volvimos a saber más, esperemos que no haya corrido peor suerte, al fin y al cabo solo trataba de ganarse dinero honestamente.

Al llegar a la orilla del río tuvimos que cruzarlo de manera obligada en los yonzos de los paramilitares, después de eso, arribamos a nuestro destino y descansamos 15 horas después de partir de Medellín hacía el nordeste del país.

continuará…

Anuncios

Acerca de danigc

Nacido en el 1982. Interesado en politica internacional y sobretodo en conflictos armados. Me dedico a escribir en este blog mi propia visión del mundo.
Esta entrada fue publicada en Colombia, Conflictos armados y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s